EXPERIMENTO DEL 1er PERIODO.
FÍSICA:
EXPERIMENTO 10º A
INTEGRANTES:
·
SUSEJ PEREIRA
LLUVIA
DE IDEAS
·
Susej:
1.
Estudiar a un individuo con una
problemática
2.
Explosión de espuma
3. Experimento social
4. Estudiar a dos individuos con el
mismo trauma de la infancia
5.
Volcán de espuma
6. Experimento social en el colegio
(Happening)
EXPERIMENTO ELEGIDO:
Estudiar a un individuo con un trauma de su
infancia y experimento químico.
PREGUNTA
PROBLEMATIZADORA
¿Cómo
es la reacción química del individuo en su cerebro cuando se manifiesta la
emoción de la ira?
PASO A PASO
·
Escoger el tema
·
Formular la pregunta problematizadora
·
Generar una hipótesis
·
Investigar sobre el tema
·
Analizar el trabajo ya hecho
·
Llegar a una conclusión
·
Realizar el experimento (Químico o Social)
HIPÓTESIS
Sabemos
que el “paciente” ha sufrido una serie de acontecimientos que han dejado
huellas en él. Cuando el individuo revive esos escenarios de su infancia y
llega a sus límites, su cuerpo crea reacciones químicas donde se manifiestan
distintas emociones, pero la que predomina es la ira y cuando esa emoción se
hace sentir, se crea y segrega distintas hormonas que alteran su cuerpo
provocando que este cambie su presión arterial y acelere su corazón.
FUENTE
IA
Cuando
sentimos ira, se producen una serie de reacciones químicas en nuestro cuerpo.
La ira es una emoción que desencadena la liberación de hormonas y
neurotransmisores, los cuales pueden tener efectos en nuestro sistema nervioso,
cardiovascular y endocrino.
Una de
las principales hormonas que se libera durante la ira es la adrenalina, también
conocida como epinefrina. Esta hormona es producida por las glándulas
suprarrenales y es liberada en la corriente sanguínea en respuesta a
situaciones estresantes o amenazantes. La adrenalina aumenta la frecuencia
cardiaca, la presión arterial y la respiración, preparando al cuerpo para
responder a la amenaza.
Otra
hormona que se libera durante la ira es el cortisol, también conocida como la
hormona del estrés. El cortisol es producido por las glándulas suprarrenales y
es liberado en respuesta al estrés. El cortisol puede aumentar los niveles de
azúcar en la sangre y suprimir el sistema inmunológico.
Además
de las hormonas, durante la ira se liberan neurotransmisores como la dopamina,
la noradrenalina y la serotonina. Estos neurotransmisores están relacionados
con la atención, el estado de ánimo y la motivación. La liberación de dopamina
y noradrenalina durante la ira pueden aumentar la actividad cerebral y mejorar
la concentración y la energía, mientras que la disminución de serotonina puede
estar asociada con la irritabilidad y la agresividad.
En general, las reacciones químicas que ocurren durante la ira están diseñadas para ayudar al cuerpo a responder a una amenaza percibida. Sin embargo, el exceso de ira puede ser perjudicial para la salud y puede llevar a problemas físicos y psicológicos a largo plazo.
CONCLUSIÓN
En
conclusión, la ira es una respuesta emocional compleja y cuando una persona lo
experimenta, su cerebro activa una serie de procesos que involucran a varias
regiones y sistemas cerebrales. En general, se cree que la ira se origina en la
amígdala, una estructura en forma de almendra ubicada en el lóbulo temporal del
cerebro, que es responsable de procesar las emociones y las respuestas de lucha
o huida. La amígdala envía señales al hipotálamo y al tronco encefálico, que
desencadena una serie de reacciones físicas en el cuerpo, como un aumento de la
frecuencia cardiaca y la presión arterial.
La ira
también involucra la corteza prefrontal, que es responsable del control
ejecutivo. La corteza prefrontal ayuda a regular a respuesta emocional y a
evaluar si es apropiado expresar la ira en una situación dada. Sin embrago, en
momentos de estrés o amenaza percibía, la capacidad de la corteza prefrontal
para controlar la respuesta emocional puede verse comprometida, lo que puede
llevar a respuestas exageradas de ira.
Este
proceso se lleva a cabo a través de las neuronas, que transmiten corrientes
eléctricas denominadas impulsos nerviosos que es el movimiento y trasporte de
electrones. Estos impulsos nerviosos viajan partiendo del núcleo de la neurona y
pasan por las dendritas llegando a los botones terminales o sinápticos que son las
ramitas que están al final del axón y que se pueden conectar con otras
neuronas, llamando a ese proceso como sinapsis, o sea, el proceso donde una
neurona envía un mensaje a otra, de esta forma podemos decir que para que el
individuo pueda calmar su ira, tiene que enviar estas corrientes eléctricas y
mensajes desde la corteza prefrontal al sistema límbico que es la estructura
que dirige las emociones y el comportamiento, más específicamente a las
amígdalas.
Para
que el individuo pueda manejar y tratar de desaparecer esos impulsos, tendrá
que tomar hábitos, trabajarlos y entrenarlos, así que cada vez que se
manifieste la ira deberá mandar neuronas a las amígdalas. Cuando ya esa zona
esté lo suficientemente fortalecida y ramificada, su comportamiento empezara a
mejorar y para que pueda lograr ese progreso solo tiene que tomar algunas
medidas para tranquilizarse (si es el caso de que llegue al límite), por
ejemplo, ir a lugares aislados hasta que se calme, tener pensamientos
positivos, buscar su lugar seguro, entre otras.
Luego de que todo este proceso esté listo desarrollará emociones
superiores como la empatía, lo que causará
una reacción empática al ver a algún individuo que este pasando por la misma
situación y tratará de ayudarlo ya que pueda que se vea reflejado allí y
también porque sabe lo que es pasar por eso.
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